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FRANCISCO VALDEPEÑAS MARUENDA

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Acerca de mí
Pintor expresionismo abstracto, crea a partir de su juventud un estilo de ver otros Mundos del Universo, pintor de sensaciones presenta una colección de obras, que son el resultado del encadenamiento de asociaciones inconscientes en sus pensamientos mas profundos.
En cada una de sus obras surgen figuras, formas, personajes de otros mundos flotando en el espacio en
un constante movimiento de vida y color.
Influenciado por sus sensaciones creó una colección de telas entre la época de los 80 y 90 de su
definición como pintor abstracto buscando las raíces de sus mundos paralelos, entre lo real y los mundos
que busca en una interrelación entre su vida y el espíritu creador que lleva dentro de el.
Parece intuir que su línea de trabajo es el producto del expresionismo abstracto más clásico (Klee, Kandinsky), y el expresionismo abstracto de segunda etapa (Pollock, de Kooning). Pintor de sensaciones
y movimiento constante en sus obras resolviendo con gran dominio los colores, la inversión cromática es patente en conjunción con los de mas elementos ., prima la falta de espacio en sus trabajos llena la obra en su plenitud, deseos de seguir creando ., pintor del expresionismo abstracto de los 80,90, 2000.
GUASK KENBEL
La dilatada trayectoria de Valde está forjada en un crisol de influencias. Kandinsky aflora en "camino a la fiesta" o el niño y la cometa"; También se aprecia la pintura "hall over" de Pollock en "enjambre" o "lazos de la vida"; Al igual que Matta, Valde se mueve en los límites del surrealismo y la abstracción, aquél, porque fue el momento histórico vital que le tocó, éste por elección. Incluso el futurista Boccioni está presente en la obra de Valde a través de "el hombre caballo".
Toda la obra está presidida por una cierta tensión dramática. A la disonancia cromática se le añaden algunos elementos figurativos en ocasiones aparentemente imperceptibles, como en "las miradas", pero siempre profundamente inquietantes.
La caza del pulpo es una de esas obras en la que se aprecian todas esas influencias, pero ya tamizadas por la mano del autor. Bajo una aparente abstracción, el tema se presenta en la obra de una forma figurativa más que evidente. El pulpo en primer plano, agonizante sobre la cubierta, circundado en sangre. Los pescadores en segundo plano, expectantes. La perspectiva, manejada con habilidad dota a la composición de profundidad, mientras que la composición en diagonal le confiere sensación de movimiento. La sensación de movimiento se incrementa aun más con la estructura traslúcida circular y reticular que, en primer plano y de forma velada, cubren irregularmente la superficie del cuadró.
En definitiva, ésta obra, aun no innovando lo hecho hasta la fecha, es un buen ensayo de lo que quizás sea uno de los caballos de batalla del arte postvanguardista, la superación entre la dicotomía figuración-abstracción.
critico de arte
David Huertas
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